Cuentan de un pastor que, pastando su rebaño, encontró en la montaña un viejo libro. Cuando llegó a su casa por la noche, lo abrió. En el mismo instante en que el hombre abría el libro, su mujer se puso a bailar. A una vecina que entró en la casa, le pasó lo mismo nada más llegar: los pies se pusieron en movimiento y baila que bailarás. Sucedió lo mismo con una tercera mujer. El pueblo, al enterarse de lo que ocurría en casa del pastor, se lo contaron al cura, quien entró en la casa, le quitó el libro al pastor y lo cerró de repente. Las mujeres dejaron de bailar, sin recordar nada de lo ocurrido. El origen de todo era el libro, un libro mágico.

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